martes, 12 de agosto de 2014

La propiedad de la izquierda, o como nos despertamos con un “okupa” en la cama.

La sensación agridulce que sufre estos días Izquierda Unida e  Izquierda Unida Canaria después del éxito, relativo, pero éxito, en las elecciones europeas, es, en mi opinión, la consecuencia lógica de haber creído que el espacio de la izquierda, tras los abandonos sucesivos del PSOE, nos pertenecía a nosotros y sólo a nosotros, craso error. El considerarnos propietarios, y además en exclusiva, de un espacio político es lo más reñido que se vende con ser de izquierdas. Dicho en “román paladino” para propietarios de espacios políticos el PP-PSOE, que se queden con todo el espacio político de la derecha en sus variadas versiones, nosotros, la izquierda, no tenemos madera de propietarios lo nuestro es otra cosa y las elecciones del 25 de mayo nos han vuelto a poner los píes   donde nunca debieron de dejar de estar.
Lo del domingo 25 fue una victoria de las fuerzas progresistas de este país, aquí quien único salio mal parado fue la derecha y sus partidos vasallos
Los datos dicen lo que dicen: pasamos de dos diputados europeos a seis, hemos ganado cuatro, aunque en relación a las generales del 2011 hemos perdido 118.243 votos a nivel del estado. En Canarias hemos pasado de los 9.699 votos de las europeas del 2099 a los 59.422 de las europeas de 2014, hemos ganado 19.299 votos con respecto de las generales del 2011,
Los resultados no pueden considerarse sino como buenos o muy buenos.
La irrupción de Podemos en nuestro, hasta ayer, apartamento con vistas nos ha causado tal conmoción que el éxito, relativo a nivel del estado pero éxito, y el éxito sin paliativos en Canarias, nos ha dejado el cuerpo destemplado. Nos acostamos como únicos ocupantes del espacio de la izquierda, al menos eso creíamos, y nos despertamos con un compañero de cama que tiró de la manta y nos dejó destapados y ateridos. Con el culo al aire como quien dice. 
Estas cosas pasan cuando lo que sólo es un préstamo, de los votantes-ciudadanos, empieza uno a considerarlo de su absoluta propiedad y la propiedad absoluta, como el poder absoluto, termina por corromper. En nuestro caso, el de IU e IUC, la cosa no llego, por suerte, a tanto, pero si nos estaba haciendo perder la perspectiva, el bosque no nos estaba dejando ver los árboles,  La ventaja de que nos hayan dejado, más o menos, con el culo al aire es que nos a obliga a repensar IU e IUC.
No nos han puesto en la calle, no hemos sido desahuciados ni mucho menos, seguimos siendo referentes de la izquierda, aunque no el único.
Nos han dado, los ciudadanos/as, una llamada de atención, nos han dicho “pónganse las pilas”, avancen en la construcción de una alternativa creíble y posible, destierren pactos y componendas contra natura, democraticen, aún más si cabe, el funcionamiento interno abran ventanas y puertas para que circule el aire, acérquense a los votantes, practiquen la democracia participativa, los ciudadanos no damos el voto lo prestamos durante un tiempo y como en todo préstamo hay que pagar intereses y aquí se pagan día a día no cada tres o cuatro años.
IUC puede ser, debe ser, la fuerza política y ciudadana que en Canarias rompa con décadas de pobreza y marginación si se reinventa y asume de una vez por todas su compromiso con la sociedad canaria.

IUC no debe dejar pasar ni un minuto para comenzar con su tarea prioritaria, después de estas elecciones, acercarse a sus votantes en municipios y barrios y explicarles que vamos a hacer y que estamos haciendo con el préstamo que nos han hecho, con su voto.

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